artículo no publicado

Bitácora electoral No. 4: Cómo reaccionar ante la crítica

En donde se da cuenta de las reacciones de distintos candidatos presidenciales ante las críticas adversas y las investigaciones periodísticas.

Los principales contendientes a la presidencia del país han reaccionado negativamente a las críticas que se les han hecho en diferentes medios y plataformas. Sus reacciones ponen en duda su apertura al diálogo y sus aprecio por el debate y la confrontación de ideas.

El caso más reciente es el de Andrés Manuel López Obrador, quien protagonizó en Twitter una discusión con periodistas e intelectuales a raíz de la columna de Jesús Silva-Herzog Márquez en Reforma. En su texto titulado “Amlo 3.0”, el analista compara las actitudes del precandidato de Morena durante sus dos campañas previas y ésta, en la cual ha acogido a políticos que anteriormente asociaba con la mafia del poder: “Del extremo del sectarismo, López Obrador se ha desplazado al punto contrario: el oportunismo […] Al caudillo le sirven los foxistas, los calderonistas, los zedillistas, los salinistas”. El tabasqueño respondió por medio de su cuenta de Twitter:

Después, al concluir un mitín en Puebla, el tabasqueño volvió a referirse al artículo y llamó a su autor “fresa, fifí, conservador”. A lo que el ensayista respondió:

Posteriormente, le recomendó la lectura de Alejandro Rossi:

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La respuesta de López Obrador provocó la reacción de varios intelectuales y periodistas, entre ellos Enrique Krauze:

López Obrador le respondió:

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A lo que Krauze replicó:

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Más adelante, Joaquín López-Dóriga se pronunció en contra de la intolerancia a la crítica durante las precampañas: “La poca o nula tolerancia a las críticas de nuestros flamantes candidatos, unos amagan con tomar medidas judiciales por sobrepasar su libertad de expresión de los gobernados, y otros acusan a los amigos de la mafia de ser miembros”. De la misma opinión es Gabriela Warketin quien tuiteó: “No son buenos tiempos cuando ante la crítica viene la descalificación”. Por su parte, León Krauze comentó: “Triste asunto, confundir la crítica con la conspiración”. La académica Denise Dresser también descalificó la respuesta de López Obrador: “Aquí motivos para calificarlo de oportunista: Gaby Cuevas, Cuauhtémoc Blanco, alianza con el PES, “perdón” a Salinas, amnistía a Beltrones, etc. Ni modo, son tiempos de políticos conservadores con apariencia de liberales, construyendo su propia mafia en el poder. O así parece”. En su columna, Sergio Sarmiento comparó la actitud de López Obrador con la de Donald Trump al tuitear contra las fake news y opinó: “Las críticas no son producto de una mafia del poder”.

Los ex presidentes panistas no perdieron la oportunidad de arremeter contra López Obrador. Vicente Fox publicó “Lopitos, más prueba de autoritario y dictador? Callando a la prensa y a libre pensadores como Silva Herzog”; mientras que Calderón escribió: “¡Tómala! @jshm00 ahora incorporado a la mafia del poder. ¡Bienvenido! Aquí todo el que discrepa de ‘ya sabes quién’ es de la mafia del poder. En el frente, el que discrepa del candidato a trovador es ‘servil al sistema’”.

El  precandidato de la alianza Juntos haremos historia no ha vuelto a pronunciarse acerca del tema en sus redes sociales.

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En agosto del 2017, El Universal publicó un reportaje sobre las múltiples propiedades de la familia política de Ricardo Anaya, cuyo patrimonio inmobiliario, según la investigación, tuvo un incremento del 304% en los últimos 14 años. Antes de ser precandidato a presidente y como dirigente nacional del PAN, Anaya calificó la publicación de “infamia”. Posteriormente, demandó el derecho de réplica ante un juez federal y en conferencia de prensa declaró: “El día de ayer, la Suprema Corte de Justicia de la Nación tomó una decisión de altísima trascendencia: quedó validado el derecho de réplica. Les informo que lo voy a ejercer, voy a demandar a El Universal el derecho de réplica, que cuando yo lo gane implicará que tendrán que publicar exactamente en el mismo espacio, en la primera plana, la versión correcta, real, verdadera, que yo voy a plasmar en mi demanda”. En octubre, el juez federal decimocuarto de distrito falló a favor de Anaya para que contara con su derecho de réplica por considerar que el periódico presentó información inexacta. A pesar de que el queretano celebró la sentencia, el periódico reviró y se mostró inconforme con la resolución.  

Poco después, Anaya se valió de los tiempos en medios otorgados a los partidos políticos por el INE para promover un spot en su defensa, haciendo uso de fragmentos de notas periodísticas. El PRI y El Universal presentaron una queja ante el INE, la cual fue declarada improcedente por el organismo. A su vez, la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) presentó ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación un recurso en contra de dichos spots por “manipular notas informativas a su favor”. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) también condenó el uso de “espacios electrónicos pagados por el Estado para atacar  las publicaciones de El Universal relacionadas con señalamientos de corrupción de su líder nacional, Ricardo Anaya”.

Esta semana, Proceso publicó información acerca de  un supuesto negocio inmobiliario de Anaya a través de la Fundación por más Humanismo A.C. El precandidato de la alianza Por México al frente ha negado dichas acusaciones y dijo en Twitter que:

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Como mencionamos en nuestra Bitácora electoral No. 1, José Antonio Meade ha sido señalado por el desvío de recursos de programas de Sedesol mientras estuvo a cargo de la dependencia. Frente a esto, su vocero Eduardo del Río amenazó con denunciar a Animal Político, el portal que realizó la investigación. Poco después, Javier Lozano, vicecoordinador de campaña, se retractó:

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A raíz de las críticas a su equipo por amenazar a sus detractores, Meade se ha mantenido al margen de los comentarios en su contra y ha defendido la libre prensa. En gira por Guanajuato, el precandidato del PRI-PVEM-NA declaró: “Yo veo una violencia selectiva contra personas defensoras de derechos humanos, en perjuicio de comunicadores y en perjuicio de políticos. Tenemos que erradicarla [...]”.

 

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Mientras fue gobernador de Nuevo León, José Luis Rodríguez Calderón tuvo varios altercados con la prensa. El 24 de febrero recomendó a los regiomontanos no leer periódicos y mejor informarse a través de Facebook: “¿Ustedes le creen a los periódicos? ¿Por qué los medios no migran a ser mejores? ¿Por qué no se atreven a ayudarle a este país a ser mejor? ¿Por qué siempre están cuestionando todo?”. En mayo, sostuvo un altercado con El Norte, un diario perteneciente a Grupo Reforma, después de que este publicara una nota sobre  sus gastos de publicidad. Durante una conferencia de prensa encaró al reportero del diario: “A partir de hoy cero noticias para El Norte, y cuando te vea a ti no te voy a decir nada, así que ponte unos tapones en las orejas. Siempre voy a estar preguntando: ‘¿dónde está el del periódico El Norte?’. Y te voy a decir: ‘Oye, compadre, ¿te puedes ir?’, porque tengo el derecho de decidir a quién le doy la información, ¿o no?”. Poco después amenazó con demandar a Alejandro Junco de la Vega, presidente y director general de Grupo Reforma, así como a Televisa, Televisión Azteca y Milenio: “Ya es hora de ponerle un alto a los medios”, dijo antes de emprender su campaña como aspirante presidencial.

Ya sea como espacio para presentar y discutir puntos de vista, ya como foro para dar a conocer noticias incómodas de interés público que atañen a políticos y funcionarios, los medios de comunicación tradicionales, así como las redes sociales, son esenciales para el debate en una democracia. En las campañas políticas el debate se torna especialmente álgido, pero es crucial para su desarrollo. Los candidatos, de cualquier color y posición política, deben respetar esta condición y honrarla mediante la apertura al diálogo y el intercambio de ideas.